lunes, 18 de mayo de 2009

EL CHUPACABRAS


Animal mitológico de pequeña estatura, aproximadamente de un metro de altura, de piel verduzca y escamosa, tiene los ojos saltones y grandes y la cabeza ovalada. Su rostro es canino con grandes ojos y colmillos pero sus tobillos son largos como los de un canguro.
Su estructura es humana, con espalda encorvada y una fila de espinas dorsales y, a veces, también se le pueden ver unas alas como las de un murciélago que sobresalen de su lomo. Sus extremidades son garras. Dicen que posee un filamento bucal por el que succiona la sangre de sus victimas y en ocasiones sus órganos.
Ataca animales de diferentes especies, especialmente en zonas rurales, se dice que existe en México, Puerto Rico y algunas zonas determinadas de Estados Unidos y América del Sur. La primera vez que fue visto fue en la década de los 60 en Bolivia.
En todo el mundo hay culturas que presentan leyendas similares al famoso chupacabras americano. Algunos nativos sudamericanos de la selva tropical aseguran que existe un hombre mosquito que succiona la sangre a los animales. El pueblo Mapuche en chile dicen que el Piuchén petrifica a sus victimas con la mirada para luego succionarlas la sangre.
Otras criaturas similares al chupacabras son el Diablo de Jersey, el Mothman de Virginia Occidental, el hombre-mono de Nueva Deli o los conocidos vampiros.
Leyendas donde humanos y animales forman un tándem para crear criaturas mitológicas con fascinación por la sangre.